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Diario de Garrapo           (Cap-13)             

Dia 24 de Diciembre de 2000

El día siguiente lo pasé completamente en solitario. No me apetecía ir con los amigotes, en parte, porque no quería soportar la burla constante y por otro lado, porque tenia la convicción de que Urraca aparecería tarde o temprano y reemprenderíamos la relación. No fue así. Pasaron las horas y al caer la tarde empezó a llover. Con el agua fría a las costillas tuve valor para darme una vuelta por la charca y aguantar un ratito a que ocurriese el milagro. Ya anochecido y todo mojado regresé al cobertizo. Los compañeros se hacían los dormidos en la paja y decidí colocarme en medio para entrar en calor. El ambiente era raro, denso y espeso. De pronto, alguien habló:

--¿Estás bien, Garrapo ?.

--!Claro que estoy bien ¡. No me pasa nada. Tan sólo me he mojado un poco al regresar de la charca.

Esto rompió el hielo y comenzamos una charla de esas en las que nadie quiere profundizar por no provocar situaciones violentas. Pero fue inevitable entrar en harina.

--Hubiese sido un milagro que a la hora en que has ido a la charca apareciese la urraca .-- Me dijo el más osado sin mover un músculo de su cuerpo.

-- No se de qué me hablas y además estoy muy mojado y no tengo ganas de contestar a tonterías de tu estilo.

-- Pues claro que hubiese sido un milagro. -- Saltó el otro, que ya no podía aguantar más el denso silencio. -- A esas horas de la tarde todos los pájaros duermen en su nido o en su rama. Por la noche solo vuelan los murciélagos y esos lo hacen en verano, ahora solo la lechuza o el búho merodean la arboleda y a ellos no les interesa nada la charca.

-- Ya lo sé. A ver si os creéis que no sé de esas cosas. Yo solo fui a la charca para darme un revolcón y al ponerse a llover me he vuelto al cobertizo. Además puedo hacer lo que quiera, ¿no ?.

--Está bien, pero nos has despertado, nos has puesto perdidos y encima tenemos que aguantar tu mal humor. Creo que ese pajarraco, con perdón, te está cegando y es hora de que abras los ojos.

Yo lo que quería era cerrar los ojos y dormir, pero ellos no estaban por la labor y seguían erre que erre.

-- Mirad, mañana hablamos de todo, pero ahora quiero secarme y dormir, y si os ponéis pesados os doy un mordisco en la oreja y me quedo tan tranquilo. --Esto me salió sin convicción ya que ellos son dos y pueden con uno, pero es que si no sacas pecho te arrinconan.

-- Garrapo: no pienses mal, pero es que todo esto no tiene sentido, estas todo el día perdido, vuelves mojado y frío, te acogemos , te damos conversación y lo único que devuelves son exabruptos. ¡Pues que duermas bien y mañana será otro día !. 

Las últimas palabras reflejaban la tensión del momento pero hicieron un efecto somnífero y los tres cerramos los ojos. Al punto y con algún ronquido que otro caímos en brazos de Morfeo. No había luna y había dejado de llover. El silencio era total.

El sol sale por el Este y dada la posición del cobertizo, en cuanto Lorenzo amanece en el horizonte, sus rayos entran hasta el fondo de la barraca. Los tres abrimos un ojo, luego el otro y casi al mismo tiempo nos dimos un buen estirón de patas. Tras algunos bostezos de rigor, empezamos a mover el esqueleto. Lo primero que hice fue salir del cobertizo y hacer pis. Una larga y cálida meada es uno de los mayores placeres mañaneros y si es a trío y al ralente mejor todavía.

De repente, un repetido y seco graznido sonó en lo alto de un olmo. Se me cortó el aliento, era Urraca que daba los buenos días. Yo no quería ni mirar ni darme por enterado. Quería que se diese cuenta de que estaba muy ofendido por el desplante del otro día y me hice el despistado, así que con ademán de indiferencia entré en la barraca a sabiendas de que tal vez, estaba echando a perder una ocasión tan deseada.

Sin pretenderlo, la táctica surtió su efecto. Urraca saltó a otra rama y luego a otra y al final se posó en la tapia del cobertizo.

-- Hola cerdos, buenos días.

--No somos cerdos , -- respondí haciéndome el ofendido. -- somos cochinos.

--Eso. No somos cerdos, y si mi amigo dice que somos cochinos ya está todo dicho. -- Les salió del alma y me sentí reconfortado. Urraca no se esperaba tanta contundencia y empezó a dar saltitos hasta que voló a una rama y nos dio la espalda. Por un momento pensé que era el fin del mundo, pero mi dignidad me hizo superar el trago.

Llegó la comida y se nos olvidaron los problemas. Comimos con fruición los gránulos y tras varios tragos de agua nos tumbamos al sol que ya empezaba a calentar. Yo me coloqué de tal forma que si levantaba la oreja podía ver la rama del olmo en la que se balanceaba Urraca.

--La verdad es que si tuviésemos alas ... --Comenté en voz baja.

-- ¡Qué tonterías dices !. Cada uno tiene lo que tiene, ella sólo tiene dos patas y por eso anda a saltitos y cuando se posa en una rama se balancea para no caer. Es muy nerviosa, liviana y desconfiada y además es un pajarraco inservible, mientras que nosotros somos cochinos y muy apreciados.

-- Bueno, eso es discutible. Para algo servirán las urracas cuando están ahí, alguien las apreciará. Alguna función deben cumplir en el frágil equilibrio ecológico del planeta. Lo mismo les pasa a las moscas, a los gusanos, a los perros, a los búhos, etc. etc . Aquí el único que sobra es Oreja-Rota y los demás violentos como él y si me apuráis un poco, hasta a él le daría una oportunidad con tal de que cambiase de actitud.

--Jo, Garrapo, ¡qué filósofo nos has salido !. --Me dijo el más gordito .-- reo que va siendo hora de que demos muestras de buena voluntad y de que hablemos con Urraca. Todos somos "gente de bien" y debemos comportarnos como auténticos cochinos ibéricos y como creo que ella no es un pajarraco, sino una urraca graciosa y gentil, hay que reestablecer la relación. Así que patas a la obra.

Nos levantamos y nos dirigimos a la arboleda.

-- ¡Urraca, Urraca !.-- Grité con fuerza.

-- No hace falta que grites tanto. Va a pensar que estas desesperado.

Un graznido chirriante sonó en la espesura y sin tan apenas darnos cuenta , con un leve revoloteo se posó Urraca ante nosotros, en el suelo y sin dar saltitos. Se quedó quieta mirando a un lado sin rechistar.

-- Anda, Urraca, dí algo .-- Era lo único que podía articular y temía que descubriese mi impaciencia. Me palpitaba el corazón y temblaba como un novato.

-- ¡Ya era hora !. creía que os habíais vuelto mudos, sordos, ciegos, huraños, altivos, egoístas, esquivos, hoscos, orgullosos y soberbios .-- Para mis adentros pensé que la sencillez no era su punto fuerte.

-- Pues verás ....: nosotros no somos nada de eso, somos cochinos ibéricos procedentes de Salamanca, es decir oriundos  o naturales, y aunque hemos nacido aquí, nuestros padres o progenitores nacieron en tierras de dehesa, en la raya con Portugal. Nuestros antepasados falaban la lengua de Camoens, tenemos parientes en Cuba y en Brasil, fuimos criados por reyes y plebeyos, esculpidos en granito y en plata, en terracota y en bronce, y te diré más: de nosotros se habla en El Génesis aunque no entraré en detalles. ¿Qué puedes decir a eso ?.

Urraca se sintió tocada, dio varios saltitos, voló a otra rama y volvió a tierra.

--Yo, toda esa sarta, retahíla, retreta o letanía, me la paso por debajo del ala derecha. Yo no soy de ninguna parte y soy de todas. No conozco fronteras ni rayas, no me criaron reyes pero disfruto de sus joyas, no me esculpieron en plata pero tengo un llavero de plata. Conozco todas las charcas de Europa y de parte de África y Asia. He anidado en Oceanía. No hay huerta que no conozca ni estercolero que no escarbe. Si algo brilla, allí estoy. Nadie me manda, soy libre. No como vosotros, que tenéis un horizonte vital limitado por una verja de metal. Ni tan siquiera podéis tocar esa cinta roja, en cambio yo si quiero me poso en ella .-- Y como si de arte de magia se tratara, dio un saltito y se posó sobre la cinta. Luego volvió a tierra como si nada hubiese pasado.

-- Bueno, no te pongas así. No vamos a rivalizar, competir, pugnar o contender por naderías, chucherías, bagatelas o zarandajas. Vayamos a lo practico y cotidiano de nuestras vidas.

Mis hermanos no salían de su asombro. No entendían nuestro discurso. ¿A qué tantos sinónimos ?. ¿A qué venía lo de los reyes y lo del llavero ?.  Y sobre todo, ¿ cómo era posible que Urraca no se hubiese electrocutado en la cinta roja ?. Algún dia les desvelare tantos interrogantes.

Creo que hoy me he excedido en la narración, pero no podía resistirme a contar la experiencia. Supongo que alguien pueda pensar que soy un pesado. No en mi intención, pero pasa que la inspiración viene cuando viene y hay que aprovecharla. No quiero dejar de contestar a mi amigo Garrapocruzón que hace unos días me escribió esta carta:

Querido compañero Garrapo: te pido disculpas por no escribirte todo lo que tu te mereces pero, en verdad, que estoy sufriendo una crisis de "identificación" porque estoy tan depresivo que no me reconozco a mi mismo ya que es incomprensible que cuando nuestra raza IBÉRICA se va extendiendo y las calidades de nuestros jamones son mayores tengamos ahora una valoración racial tan ínfima. Este hecho desanima a nuestros amos y el mío no es una excepción porque es comprensible que  siendo los costes cada dia  mayores y  los precios en el mercado cada dia  menores aquí no haya ánimos para nada y para colmo ahora creo que hay un lío todavía mayor con motivo de unas vacas locas que han venido de Inglaterra. Nosotros somos ya multitud porque nuestras madres no paran de parir y no veo salir a ningún compañero en busca de nuevos aposentos en otra finca, cebadero o matadero, nos hemos extendido por toda la finca, veo hermanos por todas partes : en el monte, en los cerrados, en cebadero, ya somos, como te he dicho, multitud, mas de 1000 repartidos por todas partes ya que mi dueño dice que no malvende a ninguno porque nos merecemos todo lo mejor y tanto nos aprecia que nos dejará con toda nuestra libertad en el campo hasta que no nos llegue la hora de la verdad tras el cebado adecuado. No te puedes imaginar la fortaleza que tiene mi dueño, antes muere que entregarse y ahora que somos muchos tenemos edades, tallas y envergaduras de todas las clases. Somos un mar de lechones y primales que deberán ser terminados tras la montanera, en nosotros se recrea nuestro amo y, en verdad, que se merece que alguien apueste con él para que nuestro imperio ibérico se siga extendiendo. Otro dia te contaré cosas del campo y de las aventuras que también me vienen sucediendo con las urracas y con los zorros, ahora no puedo porque estoy preocupado con mi amo .-Espero mejor animo y te ruego que también me escribas .-Un fuerte abrazo de GARRAPOCRUZON.-
Querido Garrapocruzon: hoy, la contestación tiene que ser breve porque mi diario ha salido muy largo. Comprendo perfectamente las preocupaciones de tu dueño Pepe, pero hay lo que hay. Los mercados fluctúan según las leyes de la Oferta y la demanda y contra eso no hay nada que hacer. A nosotros sólo nos queda el hacer las cosas bien y ofrecer buenas calidades a la espera de que el consumidor reaccione. De todas las maneras, creo que los precios ya tocaron fondo y se empiezan a recuperar, claro que por estas tierras no hay experiencias y nos tenemos que ir fiando de lo que sale en las lonjas de tu tierra. Que paséis buenas navidades y que el próximo año sea prospero para todos. Un abrazo de Garrapo