TRUFANEGRA.COM
Dia 23 de Marzo de 2001
Por aquí seguimos charcaleando. Todo Febrero y parte de Marzo a todo llover y tan sólo a fin de mes ha despejado el tiempo y han subido las temperaturas.
A Guadiana le hemos perdido la pista ya que se lo han llevado a cubrir a las lampiñas y a nosotros nos van a reservar a las retintas que vinieron con el. Son mas peludas que nuestras parientas pero son muy guapas y cariñosas, así que de momento nos tocará festejar con las novatas.
Los dueños están ampliando el cercado de engorde en unas 20 o 30
hectáreas para que no se sature el monte ya que son unos ciento cincuenta
animales correteando por el encinar y hay que conservar el medio. En la sección
de Nuestros Cerdos veréis mas datos de la crianza y empiezan las comparaciones
entre los puros y los cruzados.
El otro dia tuve una nueva experiencia que me dejo hecho un lío. Resulta que a eso de media mañana, me sacan del cercado y me llevan a un departamento donde no hay nada mas que un mueble con patas en el centro. Lo llaman "potro". El ambiente rezumaba a olor de cerda en celo, pero allí no estábamos mas que los dos dueños y yo. Empecé a olisquear el recinto y noté que el olorcillo venia del "potro", así que empecé a hociquearlo y a darle mordiscos para comprobar que no se tratase de una cerda oculta, pero no podía ser, allí no había nada. Me mosqueé bastante porque pensé que me estaban tomando el pelo, dí cuatro bufidos y me alejé del aparato. Al cuarto de hora me devolvieron al cercado y sacaron a Bravo con el mismo resultado. Cuando nos quedamos solos en el cercado empezamos a analizar lo ocurrido.
-Garrapo: ¿Tu sabes a que responde esta maniobra tan extraña ?.
-No tengo la mas pajolera idea. Cuando llegué al departamento tan sólo
sentí el fuerte olor a cerda en celo, pero allí no había hembrita que
calzarse. Yo oía a los dueños comentarios raros de si eso es normal, que si a
otros les pasa lo mismo el primer día, que si habrá que repetir y cosas así.
Al salir y ver que me cambiaban por ti pensé que se trataba de un error y que
algo te tenían preparado que no debía ser para mi.
- Pues nada de nada -Respondió Bravo. - A mi me ha pasado lo mismo solo que con el fuerte olor a cerda en celo que despedía el mueble, casi me lo monto. Menos mal que me dí cuenta de que se trataba de un engaño y eché marcha atrás con el inexplicable cabreo de los dueños. Parece ser que esperaban alguna reacción y no se produjo por lo que decidieron devolverme al cercado, eso si, con unas cuantas caricias en el lomo y con un "mañana más". Si mal no recuerdo, uno de ellos llevaba un termo en la mano y por un momento pensé que me iban a dar un jarabe pero no fue así.
Yo tenia la mirada perdida en el horizonte y no paraba de hacerme preguntas sobre lo sucedido cuando Urraca se acerco a la cerca y tras revolotear unos instantes se posó en una rama cercana. Estaba brillante y nerviosa.
-¡Oídme bien, cochinos!: Me he enterado que una terrible enfermedad recorre Europa. Es el fantasma de la Glosopeda que amenaza a toda la cabaña de animales de pezuña partida. Os aviso pos si acaso, para que estéis informados de lo que pasa por el mundo y para que toméis las debidas precauciones en aras de no contraer la fatídica enfermedad. Es algo terrible, en Inglaterra humean piras enormes de animales sacrificados, En el Norte de Francia y en Holanda lo mismo y en los aeropuertos han puesto alfombrillas con desinfectantes tan potentes que el otro día en Barajas le han corroído las diez uñas de los pies a un turista británico que pretendía entrar con chancletas.
-¡Qué barbaridad!. -Respondió Bravo.- Primero enloquecen las vacas y ahora la Glosopeda esa nos amenaza al resto de mortales. Ya estamos buenos. ¿Y qué dicen Cañete y Dª Celia ?.
-Que todo está controlado, que las fronteras se han blindado, que se ha
prohibido el transito de animales y que no perjudica a las personas, aunque si enfermáis
vosotros, os convierten en leve fumata al instante. Todo esto lo ha dicho
Cañete, porque Dª Celia mantiene un escrupuloso silencio y ya no sabe que
hueso meter en el caldo.
-Pues nosotros tenemos un amiguete en el Sur que se llama Garrapocruzón y que a juzgar por su prolongado silencio debe andar acongojado. A los malos precios se suma la amenaza de glosopeda. Ahora me explico su mutismo. ¡Garrapocruzon, compadre!, ¡Dí algo, que la glosopeda no se transmite por e-mail!. ¡Alegra la jeta que suben los precios!
-Ya puedes gritar, ya, nadie quiere abrir la boca por miedo a que le entre el germen y lo pulvericen, aunque si de tan buen amigo se trata, ya podría haber dado señales de vida para comentaros como anda el ambiente por el Sur. Si voy por allí le daré un toquecillo de vuestra parte.
Urraca partió rumbo a su nido ya que la tarde avanzaba y el búho se preparaba para la caza.