TRUFANEGRA. Com
Día 13 de Mayo de 2001
-Hola a todos, hoy es domingo y ya sabéis que no hay pienso, así que propongo relajo total .- Dijo Bravo nada mas abrir el ojo a eso de las seis de la mañana.
-No me parece del todo mal ,- contestó Cobra que ya llevaba despierto bastante tiempo, pero que pretendía no mover un músculo hasta eso de las ocho. Como ya era consciente de que no habría comilona, se había propuesto ahorrar energías para el lunes. Los lunes son días de intensa actividad , hay cubriciones, repasos, entrenamientos y todo tipo de movimientos, así que pensó pasar el domingo vagueando por la parcela.
-Como parece que el tiempo es bueno, que no va a llover y que hace un sol espléndido, propongo que llamemos a Zorra y a Urraca y de forma relajada
mantengamos una reunión fraternal. Con toda seguridad, ellos tampoco tienen
nada que hacer y podemos pasar un domingo de solaz esparcimiento, sin
obligaciones y sin los sobresaltos de los días de diario.
-De acuerdo ,- respondieron al unísono los dos compañeros de Garrapo, que ya se habían desperezado y se estaban preparando para echar una meadilla junto a la charca.
Los tres "mosqueteros" empezaron a recorrer la parcela con aire cansino y de cuando en cuando llamaban a Urraca y a Zorra para proponerles el plan. Urraca no tardó en contestar desde su rama. Ya llevaba horas observando el panorama y en cuanto oyó las llamadas echo pié a tierra y, saltito a saltito, se unió a la comitiva.
-Si queréis, yo os puedo ayudar a localizar a Zorra. Me parece que anda un poco despistada ya que con eso de la "aftosa" la van echando de todas partes, y es más, el otro dia creo que le dieron una perdigonada en el lomo y se resiente un poquillo al correr, de todas formas puedo dar un par de vuelos y tratar de localizarla.
-Trato hecho, -le dije ,,- date un rulo por el campito y en cuanto la localices explícale que queremos tener un día de fraternal asueto y que vamos a pasarlo bien. Que no se preocupe porque hoy no vienen los dueños y nadie la va a molestar. Ah, que se limpie bien las patitas y que se cepille el pelo por los matojos, no vaya a traernos algo que no tenemos.
Inmediatamente, Urraca emprendió el vuelo con rumbo desconocido.
- Garrapo, ¿crees que hacemos bien en invitar a Zorra a la fiesta ?. ¿No será muy arriesgado traerla aquí y que luego pase algo y nos inflen a jeringazos, o lo que es peor, nos manden al crematorio.
-Eso, eso , a mi me parece una temeridad traer a casa a quien echan de todas partes. Parece que somos un centro de acogida de -Dijo Cobra con tono de preocupación .- Si mañana se enteran los dueños, con toda seguridad nos ponen en cuarentena y nos prohíben las salidas al campo, además, a mi no me cae demasiado bien Zorra porque siempre que me mira se relame los morros y no capto el mensaje.
- Pareces tonto, eso quiere decir que le gustaría comerte, pero que se queda con las ganas ya que somos demasiados y no puede con nosotros, por lo demás, me parece oportuno tener una charla con ella para que quede claro que no somos posibles viandas para ella y que es preferible que mantengamos buenas relaciones, que se puede dedicar a comer ratones y conejos y que se olvide de nuestras carnes. Al fin y al cabo no es un enemigo sino un habitante del bosque que quiere sobrevivir y si pretende hacerlo por estas tierras debe respetarnos como compañeros. Bastante pena tenemos de no gozar de su libertad como para que nos venga con ansias de comernos.
La mañana avanzaba y un sol espléndido proyectaba las sombras frescas de los olmos que rodean la charca. Al poco rato sonó el graznido de Urraca y con su característico revoloteo se posó frente a nosotros:
-He visto a Zorra y le he contado vuestros planes, le he dicho que se trata de un encuentro tranquilo y amigable para profundizar en los asuntos que afectan a la convivencia entre especies en un entorno favorable a la distensión y al dialogo. Que no hay condiciones previas y que se puede asistir con entera seguridad. Que los únicos testigos seremos los asistentes y que los limites del discurso serán los que cada uno quiera ponerse. Que no habría comunicado final y que tan sólo se tratarían asuntos generales con vistas a la organización de una posterior conferencia que fijaría las bases de ....
- Pero bueno, pareces el portavoz del Gobierno, hasta se te cae el fequillo. El encargo era para una reunión amigable y tranquila, pero sin nada de particular y nada de es parafernalia propia de otros seres. De todas maneras ve al grano y dinos que te ha dicho .- Saltó Bravo, que ya se estaba poniendo frenético con tanta palabrería.
- Con deciros que ya viene de camino ya está todo dicho. Si preferís prescindir de mi oratoria, es vuestro problema. Veo que nunca aprenderéis a relacionaros con los demás y que preferís el rudo farfullo cochinero al refinamiento de las aves como yo.
Efectivamente, con gran sigilo y elegancia se presento Zorra frente a
nosotros. Un poco alejada se sentó y con una leve sonrisa nos dio los buenos días: -Buenos y soleados
días tenga el respetable .-Y se sentó en la hierba. De
cuando en cuando torcía morro como venteando el ambiente y sus orejas finas y
tiesas no paraban de moverse cual radares vigilantes.
-Hola Zorra, ya sabemos por Urraca que has tenido problemillas .¿Como se encuentra, nuestra ilustre invitada, de sus dolencias ?. Esperamos y deseamos que pases un dia agradable entre nosotros y que el evento te haga olvidar todos tus achaques. Por cierto, esperamos y deseamos que hayas venido comida ya que hoy es mal dia para invitarte. - Esto último se lo solté con segundas a la vez que le mostraba la parte mas tierna de mi barriga .- tanto mis compañeros como yo, hemos pensado que hoy podría ser un gran dia de encuentro para charlar de nuestras cosas y así matar el rato del tedioso Domingo.
-Jo, Garrapo: se te está afinando el habla. -Dijo Cobra con cierto tono burlesco
-Vais aprendiendo, vais aprendiendo. Si seguís así os puedo presentar a mi amigo Cuervo que tiene un lenguaje de lo más refinado, tan refinado y erudito es el Sr. Cuervo que hasta los días de diario lleva un traje oscuro impecablemente planchado.
-Ya estas desvariando, Urraca. ¿Qué tiene que ver la erudición y el refinamiento con la vestimenta ?. ¿Acaso no es refinado y erudito el labriego que cuida la huerta con esmero y riega las florecillas del jardín ?.
Zorra no salía de su asombro y empezaba a preocuparle el cariz que estaba tomando la reunión. Pensó que se podía tratar de una trampa y se levanto al punto para empezar a dar paseitos cortos, a ir y venir con el rabo estirado y sin parar de mirar a mil sitios. -Si esto sigue así, cojo y me largo. No estoy para disquisiciones estéticas, así que debemos dar comienzo a la reunión y dejarnos de otras historias.
Se acercó un poco mas y se volvió a sentar. Esta vez se mostró un poco mas
relajada. Dejo de ventear el aire y paró el rotor de sus radares. Podía verse
una herida en su muslo izquierdo, fruto de alguna escaramuza . No obstante, su
aspecto era saludable y parecía acostumbrada a esos avatares.
-Os voy a contar una historia que tiene su miga: Estaba un dia en una viña y sobre un arbolillo estaba posado Don Cuervo con un espléndido racimo de uvas en el pico. Para mis adentros pensé en cómo quitarle las uvas sin que mediase violencia ni echase a volar con el racimo .....
- Ese cuento ya es sabido, Sra. A nosotros no nos vengas con viejas historias - Le dijo Bravo con tono de suficiencia ..-¿ Por que no nos cuentas como te han hecho esa herida en la pata ?. Seguro que no has andado todo lo diligente que pareces.
-Escuchad bien, cochinos curiosos: Hace un par de noches me acerqué a vuestra cerca y con esmero y algo de trabajo, hice un agujero por debajo de la alambrada, me di un calambrazo, solo uno y entre en el cercado. Serian eso de las doce de la noche y había luna llena. Anduve merodeando por la charca y estuve a punto de zamparme un par de ranas que no paraban de dar la tabarra con su intenso croar, pero me lo pensé dos veces. -Mejor que armen ruido y así nadie oirá mis pasos -. Me encamine a vuestra corraleta y escuche vuestros profundos resoplidos. Estabais profundamente dormidos en un rincón. localicé la comedera y vi que había granulillos apetecibles , me los comí y regresé a la charca a darme un trago de agua , luego me zampé a las ranas y en ese momento escuché el lejano ladrido de uno de esos perros que tienen los dueños y que no paran de perseguirme. Estudie la situación y tenia dos alternativas. Quedarme en el cercado toda la noche o salir pitando y tratar de alcanzar mi madriguera antes de ser pasto de los perros. Decidí lo último y salí corriendo por el agujero , con tan mala suerte que me enganché la pata en el alambre de espino que hay de refuerzo. Hoy ya casi no me duele y por eso he venido, de todas formas confío en vuestra discreción y que no denunciéis el hecho. Si es preciso juro no volver a repetir la acción a no ser que me permitáis , aunque solo sea de vez en cuando, darme un homenaje vespertino. Son tan sabrosos esos granulillos ... Además os daréis cuenta de que os he librado de ese chirriante croar a las estúpidas ranas.
-Bueno, si es por eso, puedes venir alguna vez, pero seria conveniente que avisases con tiempo para que no haya sorpresas y sobretodo para que te dejemos algún granulillo. Pero no creas que lo vas a hacer todos los días. Te damos permiso para que lo hagas en luna llena, así si te vemos no nos asustaras. Respecto a las ranas ya puedes comértelas todas , no hacen mas que dar la lata y no sirven para nada, por no tener no tienen ni ritmo al cantar.
Urraca terció en la charla: - No me parece nada bien lo de las ranas, ya tienen bastante con el Búho que diezma su población como para que venga esta a exterminarlas. Me parece cruel y despiadado por vuestra parte que accedáis a tamaño genocidio. Las pobres ranas no tienen ninguna culpa de nada, viven y dejan vivir, y se comen los pertinaces mosquitos que habitan el charco y que tantos sinsabores os causan en el verano.
Urraca tiene razón, -dije poniendo cara de circunstancias .- Está bien que vengas en luna llena a comerte lo que te dejemos en la comedera, pero deja en paz a las ranas o de lo contrario se acabaron los granulillos.
Un conejo que estaba agazapado tras la maleza pronunció un ¡bien por Urraca, bien! y desapareció sin dejar rastro. Dos topos y una musaraña corearon el viva y desaparecieron. No se lo que debió pensar Zorra, pero no debían ser buenos sus pensamientos ya que se puso tensa como una cuerda de guitarra y fijó su mirada en el lugar de los hechos. Con toda seguridad su cerebro planeaba una estrategia a largo plazo.