Diario de Garrapo                  (Cap.33)

Dia 19 de Junio de 2002

Hoy hemos conocido a otro habitante del bosque. Resulta que estando en la charca, dándome un buen baño de barro, ha aparecido sin saber cómo, un nuevo ser vivo de largo cuello, color pardo y patas palmeadas. hace cua-cua de vez en cuando y recorre el terraplén a toda velocidad meneando el culo que da mareo.

-Alto ahí. preséntate al personal de la charca o de lo contrario ya puedes marchar por donde has venido.

-¡Caray, vaya susto que me has dado! No pareces muy simpático, cerdo pelado. Yo pasaba por aquí para darme un baño en la charca pero veo que has conseguido convertirla en un barrizal y ahí no hay quien se de un chapuzón. No obstante, antes de irme, te diré que me llamo Pata, que vivo en un gran pantano a unos veinte kilómetros de aquí, en cuyas cristalinas aguas me baño cuando quiero, y si me haces tanto desprecio levanto el vuelo y me largo.

-Está bien, te puedes quedar un rato pero antes de nada te debo decir que aquí somos tres, que no somos cerdos, que somos cochinos ibéricos, lampiños, y que no toleramos la burla fácil. ¿Qué es eso de Pata ?, Será mas bien pierna ya que pata es eso que tienes ahí debajo de la tripa por partida doble .-Yo no estaba dispuesto a que un ser de aspecto patoso y mala pronunciación, me tomase el pelo.

-Parece mentira que un cochino como tu no sepa que soy una pata, la hembra del pato, pertenezco a las anátidas y soy de raza "azulón". Mi nombre es Pata, y te guste o no, no pienso cambiarlo. Si me dices tu nombre, tal vez podamos ser amigos. Me da la impresión de que tu horizonte es muy limitado y necesitas de viajeros que te cuenten lo que pasa por el mundo -.La tal Pata empezó a dar paseos por el borde de la charca, con aire altivo y profiriendo unos cua-cua-cua que yo no entendía.

A los pocos minutos se empecé a oír unos ruidos como de alguien que estaba atravesando el límite de la cerca. Pata, que era todo menos sorda, sintió lo mismo, pegó su cuerpecillo contra el suelo y se quedó inmóvil. Yo salí del barrizal y miré hacia donde venían los ruidos. Al poco rato, vi como una cosa peluda y amarillenta reptaba por entre las hierbas acercándose a nuestra posición. Pata seguía inmóvil mirando fijamente hacia la zona de donde venían los ruidos. De repente, la cosa dio un tremendo salto y cayó sobre el sitio que había sido ocupado por Pata. La pobre Pata tan apenas había tenido tiempo para reaccionar y dando un rápido vuelo se colocó al otro lado de la charca, mas cerca de mi.

-Vaya susto que nos has dado, Zorra. Me da la impresión de que tus intenciones no eran demasiado buenas en lo referente a Pata.

-Nooo. Si yo lo único que pretendía era darme un chapuzón y lo que pasa es que me he quedado corta en el salto. La verdad es que me ha parecido ver una cosa con plumas y aspecto patoso que ha volado por aquí , pero nada mas lejos de mi intención que tratar de zamparme un pato y menos cuando ha venido a la parcela para saludaros, o sea para saludarnos a todos los que solemos frecuentar este lugar de encuentro -. Sus palabras sonaron un poco a falso, pero como ya la conocemos, no le dimos mayor importancia. Digo le dimos, porque ya se habían acercado Cobra y Bravo para interesarse por la novedad.

-No hagáis caso a Zorra, -dijo Pata ,- Yo ya se como se las gasta. Si tardo un segundo mas en volar, ahora estaría en su estómago. Siempre hace lo mismo, te acecha, se acerca agazapada y cuando está cerca, da un salto y si no vas lista te atrapa. No sabéis la cantidad de colegas mías que han caído en sus fauces. Nor roba huevos, se nos come las crías y ahora pretende decir que solo trataba de darse un baño. A otro perro con ese hueso.

-Bueno, bueno. Esto hay que arreglarlo, ya que aquí no se ataca a nadie, todos nos respetamos y tenemos buenas relaciones. Hasta Conejo, que es un cobardica, ha perdido el miedo a Zorra, o al menos a esta. Por lo tanto queda convocada una reunión para la media tarde de mañana al borde de la charca. -Dicho esto me dí la media vuelta y entré en el cobertizo. Los otros dos se quedaron charlando con Zorra. Pata mantenía cierta distancia y trataba de que siempre hubiese uno de nosotros por el medio.

-Ya habéis oído a Garrapo, así que mañana a la caída de la tarde tendremos una reunión de todos los conocidos. El que falte deberá justificar su ausencia. Zorra se encargará de avisar a Conejo, y Pata de hacer lo mismo con Urraca. Estáis invitados a pienso granulado para que desaparezcan los malos pensamientos.

La pobre Pata se resbaló dos o tres veces antes de alcanzar la comedera, comió unos granulillos y emprendió el vuelo. Zorra, bastante avergonzada se comió un buen bocado y desapareció en la espesura.